PROGRAMA DE CALIDAD ALIMENTARIA
Senador Alberto Crossetti
LA IMPORTANCIA DE LA ALIMENTACIÓN
EN EL CUIDADO DE LA PIEL
Primavera y verano!!!! Comenzamos nuevas estaciones y con ella la búsqueda de alguna alternativa alimentaria que nos ayude a disfrutar más del verano. En esa búsqueda nos topamos, con dietas de moda, muy restrictivas, fórmulas milagrosas, accesorios para adelgazar, garantizando resultados rápidos, cuasi mágicos, cuyos efectos no son precisamente los más apropiados para nuestro organismo.
Verse bien, sentirse bien, cómodo con el cuerpo de uno mismo, debe ir de la mano con el sentido y el disfrute de lo que comemos. Todos los alimentos pueden tener un lugar en nuestra alimentación, realizando mejores elecciones alimentarias, adecuadas a nuestro estado de salud y basándose en una correcta información nutricional.
Para tener una piel saludable hay que cuidarla, siendo fundamental una buena hidratación y alimentación.
Como requisito indispensable se recomienda tomar 2 litros de líquido o más por día, prefiriendo siempre el agua y evitando las bebidas ricas en aditivos, colorantes y sodio.
Por otra parte es fundamental consumir alimentos ricos en aquellas vitaminas y minerales que protegen a nuestra piel, como los siguientes:
VITAMINA A: permite la formación y mantenimiento de la piel, y posee función antioxidante. Los alimentos ricos en esta vitamina son: carnes magras, leche descremada, huevo, vegetales y frutas de color verde oscuro, rojos y anaranjados.
VITAMINA C: favorece la reparación y crecimiento de los tejidos, promueve la formación del colágeno, permitiendo tener una piel suave, y evitando el envejecimiento prematuro, además de ser antioxidante. La encontramos en: naranja, pomelo, melón, kiwi, sandía, espárragos, repollo, repollitos de brusela, coliflor, pimiento rojo, brócoli, tomate y perejil. Esta vitamina se oxida tan rápido en contacto con oxígeno, por lo que es conveniente consumir los alimentos mencionados lo más frescos posibles.
VITAMINA E: cumple función antioxidante. Se encuentra en: aceite de girasol, aceite de soja, avellanas, nueces, almendras, aceite de oliva, germen de trigo, semillas (chía, girasol, sésamo, lino, amapola, amaranto, quínoa), cereales integrales y yema de huevo.
SELENIO: tiene funciones antioxidantes. Se encuentra en cereales integrales, carnes magras, pescado y huevo.
Para obtener estos nutrientes es indispensable una alimentación basada en alimentos frescos y preparaciones caseras; y disminuir al mínimo el consumo de alimentos procesados, enlatados, delivery, postres en polvo o potes, y diversas comidas compradas que pierden gran parte de las vitaminas y minerales en el proceso de elaboración, almacenamiento y transporte.
Una alimentación pobre en vitaminas y minerales resta salud a tu piel. Así, llevar una alimentación equilibrada permitirá que nuestra piel reciba todos los nutrientes que necesita para mantenerse saludable.
LO QUE HAY QUE SABER
ANTES DE EXPONERSE AL SOL
Ya estamos en la época en que nos exponemos al sol y muchos somos los que queremos lucir una piel bronceada, ya sabemos que los rayos ultravioleta pueden causar muchos daños en nuestra piel, por eso es importante tener en cuenta algunos consejos a la hora de exponerse al sol.
Es fundamental elegir el protector adecuado, y tener ciertas precauciones en el uso del mismo para una mayor eficacia protectora. Es importante, también tener en cuenta los buenos hábitos de exposición:
• Se recomienda no exponerse en horarios pico, entre 11 y 15 hs, donde el sol está más fuerte y por lo tanto hay mayores riesgos. Una buena forma de saberlo, es observar nuestra sombra, si ésta es más corta que nuestra altura, ¡CUIDADO! Resguardémonos de las radiaciones solares.
• La ropa constituye una pantalla eficaz. La ropa mojada detiene menos los rayos UV que la ropa seca. Los colores claros nos protegen de los rayos infrarrojos y los colores oscuros brindan mejor protección contra los UV y la luz visible.
• El uso de sombreros es recomendable en todos los casos pero con suma importancia en las personas calvas que se encuentran sumamente expuestas.
• Es preferible aplicar el protector 15 minutos antes de la exposición directa, para lograr mejor penetración del mismo.
• Utilice fotoprotectores de amplio espectro de absorción y alto índice de protección (nunca menor de 15). En el caso de exposiciones prolongadas y para pieles sensibles, el FPS (factor de protección solar) debe ser mayor de 30. Contrariamente a lo que muchas veces se piensa, igualmente se logra un buen bronceado.
• Use protectores de marcas reconocidas y testeados dermatológicamente.
• Se debe aplicar uniformemente el protector sin olvidar zonas tales como las orejas, el cuello, las manos, los pies.
• Se deben volver a aplicar cada 2 horas aproximadamente, independiente del FPS usado.
• Se pueden elegir cremas, emulsiones, geles, leches, sprays; dependiendo del tipo de piel que se trate. Ante cualquier duda, el dermatólogo recomendará lo adecuado. No olvide no exponer los envases al sol o a temperaturas altas en general.
La piel de los bebes merece atenciones especiales porque es más delicada, sensible y fina que la de los adultos; y esto se acrecienta en niños rubios, pelirrojos o de ojos claros.
Hasta los seis meses no es aconsejable la exposición directa al sol. Sólo son necesarios de 5 a 10 minutos diarios de exposición indirecta para asegurar la síntesis de vitamina D. En los horarios peligrosos, desde las 11hs hasta las 16hs, lo mejor es que el bebé esté en su casa, en un ambiente fresco y confortable.
Cuando el niño supera los 6 meses, al exponerlos al sol se los debe proteger con factores de protección solar altos. En estos niños debemos tener precaución al elegir el protector porque algunos resultan irritantes para la piel.
María Cristina Chiaramoni
Médica Dermatóloga
Lic. Virginia Ranieri
Nutricionista / Mat. 522